8. Necesidades y prioridades
Updated - Tuesday 18 April 2006
Aunque se trata de una simplificación extrema, por lo general se acepta que, en términos de cantidad,las necesidades del subsector de abastecimiento de agua y saneamiento doméstico son pequeñas, especialmente si se comparan con las de la agricultura. Las advertencias mas importantes son: sólo la buena calidad de agua satisface las necesidades de los consumidores domésticos, por tanto la base del recurso es más pequeña; el suministro doméstico debe ser sumamente confiable durante todas las épocas del año, aumentándose las proporciones del total durante la estación seca y las sequías; el enfoque de medios de vida enlaza los usos productivos en pequeña escala con las necesidades básicas de agua y saneamiento, y esto puede significar hasta un incremento cuádruple en la demanda per capita;. en las ciudades grandes, tanto las demandas domésticas como las industriales son más altas que las del consumidor principal tradicional: la agricultura. (Lea más sobre la comparación de las demandas en la sección “Las necesidades de agua y saneamiento no son triviales”, del documento principal.)
En la mayoría de las políticas de agua, el suministro de agua limpia suficiente para salvaguardar la salud y cumplir con las necesidades humanas es una prioridad absoluta. Sin embargo, el debate sobre qué cantidad de agua debe reservarse para el suministro doméstico no es ni mucho menos parcial. En los países donde la seguridad alimentaria es una parte vital de la agenda del desarrollo sostenible, restringir el suministro de agua de riego para que los consumidores urbanos de ingresos altos puedan lavar sus vehículos y regar sus jardines, no es una estrategia tentadora. El sector de agua potable y saneamiento también lleva incorporado en su ecuación de necesidades un vergonzoso factor de alto desperdicio.Nopudiendo explicar qué sucede con el 50% o más del agua extraída (por ejemplo, debido a los escapes en las tuberías, conexiones ilegales o sistemas de medida y prácticas tarifarias inadecuadas) resulta muy difícil defender las altas reservas domésticas.
Aun donde las políticas le dan prioridad a las necesidades de agua y saneamiento, con frecuencia la realidad política es que los consumidores domésticos salen perdiendo cuando los suministros alcanzan niveles críticos. Es irónico que en el momento en que la salud y las necesidades sociales en realidad deberían ser las que dominen la ecuación, son los argumentos económicos de los industriales más influyentesy de los agricultores los que hacen que el agua sea un verdadero bien económico (y político).Es entonces cuando la GIRH puede ser de utilidad particular. Las decisiones conjuntas de la gestión del agua que involucran a todos los sectores, y en especial las que incluyen los puntos de vista de los usuarios, son las que posiblemente lleven a menos conflictos sobre suministros escasos.
La gestión integrada de los recursos hídricos
TOP9_IWRM_S_06.pdf (196.5 kB)
Overview
- 1. Introducción
- 2. Un manual de GIRH
- 3. Una crisis de agua fresca
- 4. Resolver conflictos y lograr equidad
- 5. Restricciones políticas
- 6. Replicacion del concepto
- 7. ¿Es el agua un bien económico?
- 8. Necesidades y prioridades
- 9. Puntos de contacto e impactos
- 10. Incentivas GIRH y soluciones prácticas
- 11. La gestión “integral” de los recursos hídricos
- 12. Un punto de entrada para incrementar la participación
- 13. Resumen y conclusiones

