1. Introducción

Updated - Tuesday 18 April 2006

Han transcurrido más de 12 años desde que la Conferencia Internacional sobre el Agua y el Medio Ambiente celebrada en Dublín (Conferencia de Dublín) introdujo el concepto de “gestión integrada de los recursos hídricos” en la agenda del desarrollo mundial.Desde entonces, la GIRH se acepta universalmente como la forma de manejar los recursos hídricos escasos de manera sostenible.

No es de extrañar que el concepto de GIRH sea tan ampliamente aceptado. Hay demasiados ejemplosde todo lo que puede fallar cuando el desarrollo y la gestión de los recursos hídricos se deja en manos de agencias individuales del sector: el bombeo excesivo de agua subterránea para el riego que deja varadas y secas las bombas de mano para la supervivencia; contaminación a consecuencia de las aguas residuales industriales y domésticas que inutilizan el uso de las aguas ribereñas por parte de los campesinos y usuarios domésticos río abajo, y que destruyen los ecosistemas acuáticos; los niveles altos de los reservorios para la generación de energía que inhiben la mitigación de los flujos, etc..

La “integración” conlleva un llamado intrínsico que sólo aumenta a medida que aumenta la demanda de los recursos finitos del agua y cuando los cambios climáticos amenazan a reducir la cantidad de agua disponible durante tiempos críticos. Lamentablemente, la implementación de GIRH involucra más que un acto de fe. El desarrollo legislativo e institucional del sector de agua surge de tiempos en que los recursos hídricos se consideraban (y que en realidad también eran) abundantes, en relación a las demandas que se requerían. Como resultado, en la mayoría de los países, la responsabilidad por el desarrollo y gestión de los recursos hídricos para la agricultura, el abastecimiento de agua municipal, el saneamiento y el vertido de las aguas residuales, la generación de energía, la navegación y la protección ambiental recaía en diferentes agencias y ministerios.

El atolladero institucional es el mayor obstáculo para la GIRH. Aun en los países industrializados, donde por lo general las instituciones son más robustas y los recursos humanos y financieros menos limitados, el desafío para armonizar la GIRH con la privatización, participación pública y regulación, muy raras veces ha respondido satisfactoriamente a las expectativas de los distintos segmentos de la sociedad. En los países en desarrollo, donde las destrezas y estructuras institucionales se encuentran seriamente limitadas, el progreso rápido hacia una GIRH completa no es más que un sueño.Pero esto no significa que el concepto de GIRH se debe abandonar. Al contrario. Los principios de la gestión integrada son vitales para todo el subsector de agua, en los ámbitos comunitario, local, regional y de gobierno nacional, y especialmente, en el nivel de la zona de captación / cuenca fluvial.

De ahí que la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible celebrada en Suráfrica, en 2002, hizo un llamado a todos los países para: “elaborar planes de gestión para el 2005, prestando apoyo a los países en desarrollo…”


Comment